NOTA DE PRENSA CNB-CSIC (Centro Nacional de Biotecnología)

27 noviembre 2015

 

Investigadores de varios centros europeos han anunciado el fin de la fase de reclutamiento de pacientes para el ensayo clínico CAREMI. Este ensayo pretende confirmar la seguridad y eficacia de una nueva terapia basada en células madre cardiacas alogénicas –procedentes de un donante– para tratar pacientes con infarto de miocardio. Aunque los datos preliminares son prometedores, los resultados finales se esperan para 2017.

La primera parte (Fase I/IIa) del ensayo clínico CAREMI ha concluido en noviembre de 2015 según ha anunciado el Dr. Antonio Bernad, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC) y coordinador del proyecto. En esta primera fase 55 pacientes han sido tratados con AlloCSC-01, un nuevo producto basado en células madre cardiacas aisladas del corazón de donantes. Todos ellos serán controlados periódicamente a lo largo del próximo año para asegurar la eficacia y seguridad del tratamiento. Los resultados finales del estudio se esperan para el primer semestre de 2017.

AlloCSC-01 ha sido desarrollado por Coretherapix (parte del grupo Tigenix). Según indica Bernad, los resultados preclínicos son positivos. “Parece que la administración de AlloCSC- 01 en la primera semana tras el infarto, limita el remodelado patológico y promueve la regeneración cardiaca. Pero tendremos que esperar al menos un año para tener resultados concluyentes”, explica el investigador.

Varios centros clínicos han participado en el ensayo bajo la coordinación del Prof. Francisco Fernández Avilés del Hospital Gregorio Marañón. “Gracias a la colaboración y el esfuerzo de los hospitales participantes se ha logrado completar el reclutamiento en un plazo más corto del esperado superando con éxito los retos que presenta una indicación aguda y el uso de un candidato novedoso, sentando así un precedente en el campo de la terapia celular”, ha comentado el doctor. El ensayo ha sido financiado por el VII Programa Marco de la Unión Europea y coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).

El ensayo se enmarca dentro del consorcio CARE-MI que, durante los últimos cinco años, ha trabajado en el desarrollo de un producto para limitar el daño tisular basándose en la capacidad natural de reparación del corazón.

Entre los centros clínicos participantes, además del Hospital Gregorio Marañón, se encuentra el Hospital UZ Leuven de Bélgica, con el Prof. Stefan Janssens como coordinador, el Complejo Hospitalario de Navarra, Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Hospital Universitario de Donostia, Hospital Universitario de Salamanca, Hospital Clínico Universitario de Valencia, Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga.

 

Más info: Web del Centro Nacional de Biotecnología